jueves, 17 de mayo de 2012

Populismo, el gran cáncer de la política mexicana

(¡No a las ayuditas!)

Soy, como muchos mexicanos, una personita con una profesión y algunos estudios, con un pequeño negocio enfocado hacia la salud y harta de los políticos con ánimos de estar chingando.

En días pasados, ante el debate, 3 de los candidatos propusieron medidas populistas para combatir la pobreza en México, entre ellas cobertura médica universal, el seguro de desempleo, becas y apoyos económicos desde los 600 hasta los 11mil pesos. Con excepción de las becas, todas las propuestas anteriores me parecen absurdas, estúpidas, pero sobre todo, una verdadera amenaza para la economía nacional, para las empresas y para todos los involucrados sobre todo, en la rama de la salud.

México es un país que no está preparado para las medidas populistas, y no porque no las requiera, sino porque el mexicano es, por naturaleza, abusivo, no sabe (o no quiere saber) cuáles son sus límites y cree que tiene derecho a todo porque ha sido de todo despojado, vive, retrógrado, en esa mentalidad de hace 500 años y sigue llorando la pérdida de Tenochtitlan, volteando los ojos a papá gobierno para que le reponga tan terrible conquista. El mexicano, no ha entendido que trabajar no es una manera de vivir sino LA manera de vivir y es por ello que se aprovecha de cuanta oportunidad tiene para robar, estafar, timar y hacerse ojo de hormiga junto con las autoridades.

Recuerdo unos meses atrás, una maestra que renegaba de que no le habían llegado sus cobijas y apoyos del programa "Oportunidades", cuando el presidente le preguntó "¿Cuánto gana?" tuvo la desfachatez de contestar que 10mil 500 pesos, cuando el programa está diseñado para personas que ganan 4mil pesos o MENOS y que son apoyos a la educación y al campo, encima, cuando le dijeron que ella no podía figurar para dicho programa por lo que ganaba, y que se iba a analizar su caso para retirárselo, respondió "¡Ésta es tu manera de evitar el tema y evitar dar ayuda a quien lo necesita! ¡Es tu manera de desoír al pueblo, espurio!" (esa palabrita... quisiera saber cuántos lo dicen con conocimiento de causa y cuántos la repiten porque la escucharon en la tele, al igual que chachalaca, imperio, poderosos etc...). Alguien que venga y me diga que esa mujer necesita de esa ayuda, alguien que venga y me diga que no es una maldita aprovechada, zángana (porque estaba en un mitin a la hora que debía estar dando clases), embustera y mentirosa, porque estoy más que segura que debió mentir sobre sus ingresos para figurar dentro de dicho programa. Alguien que venga y me diga que no representa lo que muchos mexicanos hacemos (Y me incluyo porque en algún momento me vi tentada a hacerlo) con respecto a las ayudas económicas que da el gobierno a los más necesitados y que, uno que es bien ducho y listillo desde chiquillo (para no decir un tranza, un trácalas y un trinquetero), las aprovecha sin ponerse a pensar que éstas ayudas son contadas y que no debiéramos hacer uso de ellas si realmente no las necesitamos.

A nadie nos viene de más un dinerito de extra o un gastito de menos, pero de eso a tomar lo que no nos corresponde ya es algo muy distinto, ésto, se llama ROBAR y no pongan cara de espantados, es cierto, quien se aprovecha de una situación donde puede no pagar aunque tenga los medios para hacerlo, quitándole ese lugar a una persona cuya necesidad es mayor, más apremiante y no tiene medios para subvenciarla, ROBA. Si ustedes supieran cuanta copetona con joyas y celulares nuevos me ha tocado ver en el Hospital Civil, lo peor del caso es que son gente que  va con la falsa creencia de que la atención en un hospital civil debe ser la misma que en una clínica particular, son gente que grita por tener dos horas esperando, o que se molesta o que exige ser visto por los adscritos en lugar de los residentes y que no es capaz de entender que si no están pagando porque prefieren ir a un hospital escuela, no tienen derecho a exigir que se les atienda de la misma manera. Van y ahí se recetan para la tos, para los huesos, para la clínica de mama, aaaaahh pero no les lleguen a las lonjas, las bubies y las nalgas, porque esas se las operan en Puerta de Hierro.

Pero asumiento que la gente no toma éste seguro por aprovechada, sino porque realmente lo necesita, me gustaría que alguien me dijera dónde van a meter a toda esa gente; porque me queda bien claro que las clínicas del seguro social, el issste y los hospitales civiles no dan abasto para todo y que por los míseros pagos que da el gobierno a las instituciones particulares, éstos no accederán, pongamos un ejemplo:

Un parto cualquiera, sale en cualquier institución particular en alrededor de 11mil pesos, contando en ello derecho de sala de expulsión, cuna térmica, anestésico, jeringa para la aplicación, aguja para la aplicación, gasas, bata para paciente, gorro para paciente, guantes, botas y gorro para el cirujano, uniforme para el papá, campos, perilla, manejo de residuos biológico-infecciosos (Placenta, cordón, sangre, agujas y jeringas), incubadora y oxígeno para el bebé, estancia en el cuarto, apósitos, pañales, honorarios médicos del ginecólogo, pediatra, anestesiólogo y enfermera circulante y pagando todo eso, tiene que quedar para pagar luz en el cuarto, televisión, comidas para la mamá y el familiar, honorarios para el personal lo que incluye enfermeras, personal de aseo, médicos de guardia, personal de recepción, personal de mantenimiento, administrador y encima quedar una ganancia para el hospital (Quise detallarlo todo porque seguramente nadie se pone a pensar en ello). Y bien... ahora que saben todos éstos gastos, deben saber que la pretención del gobierno es de pagar 6700 pesos por un parto y 7mil por una cesárea. ¿Creen francamente que eso alcanza para pagar insumos? ¿Para pagar honorarios? ¿Para dar una atención de calidad? ¿Creen que eso le dará de ganancia algo a los hospitales particulares, que son fuente de empleo que pagan mucho mejor que las instituciones gubernamentales? En lo personal no lo creo, flaco favor hacen, más aparte, si pretenden saturar con gente que pagará via gobierno y no dejarán espacio a los clientes que sí pagan y de los cuales se pueden mantener.

A ésto debemos agregar que sólo se paga cada 300 consultas, cada 200 partos y cada 150 cesáreas, por lo que el hospital o centro médico en cuestión, debe mantenerse solito, aportando los consumos de su bolsa, hasta que se los paguen, han de saber, que todos éstos insumos no son baratos.

¿Ahora se dan cuenta que las iniciativas de seguro de cobertura universal no son sino una reverenda chingadera?  Porque ésto, lo que va a hacer es acabar poco a poco con los servicios particulares, y no porque el estado pueda pagarlo y dar una verdadera cobertura total, sino porque les ponen tanto la pata en el pescuezo a los profesionistas que se verán obligados a cerrar sus puertas y ahí sí, si ya tienen que lidiar con 20mil médicos desempleados recién egresados cada año, quiero saber qué haran con 120mil entre egresados, despedidos y quebrados, con lo que me permito añadir, de esos 20mil al menos un 60% cuenta con sus padres para darles respaldo en los primeros años de desempleo, mientras que el resto son, en un 70% cabeza de familia que inicia, o con hijos en edad escolar, lo cual complica aún más el asunto, porque no sólo se trata de una persona que pierde el empleo sino de una familia que pierde, por lo menos, la mitad de su sostén y, seamos realistas, crear tiangueros, taqueros y taxistas con títulos de médico, enfermera, psicólogo, químico farmacobiólogo o ingeniero biomédico no es crear empleos, es negarle la oportunidad a cualquier profesionista que, como todos, ha invertido dinero, esfuerzo y horas nalga para ejercer su profesión, es decir, subemplearlos.

A ésto, debemos agregar los otros cientos de medidas populistas, si bien con algunas estoy de acuerdo, como la ayuda mensual a la tercera edad por ejemplo (aunque creo que ésta medida debería ser tomada para aquellos que nunca fueron pensionados y a los que sí, darles una pensión digna), o los apoyos con la leche liconsa, sin embargo, otras como el seguro de desempleo, me parece no solamente estúpida sino verdaderamente peligrosa.

Muchos son los casos de la gente que se hace despedir para vivir de las liquidaciones que le dan, conozco el caso de un hombre, por ejemplo, que se la pasaba teniendo accidentes no graves pero muy idiotas con tal de sacar el dinero de la indemnización del seguro, cosas como dejarse caer una tele en el pie para romperse un par de dedos, atorarse en el cancel que se cerraba automáticamente, caerse en el batientito de la entrada del salón y eso eran pretextos de todas las semanas, ya no preguntábamos qué tenía ni si otra vez le había pasado algo sino "¡¿Y ese milagro que ésta semana está bien?!" Después de 3 meses reglamentarios lo despidieron y con justa razón, a la fecha, el señor sigue viviendo de la misma manera y dice que no pretende cambiarlo. A lo mejor éste es un caso extremo de cinismo, pero ¿Cuántos no los hay así?.

El querer dar cobertura médica total sería buena idea si el gobierno fuera capaz de mantener, atender y abastecer hospitales y servicios por sí solo, si los particulares no tuviéramos que prestar nuestras instalaciones estaría perfecto, estaríamos como un plus, un extra, pero de eso a que quieran obligar a prestar un servicio que no es remunerado de manera propia, no se vale. Es como que dijeran que todos tienen derecho a la alimentación sana y adecuada, entonces tú que tienes un restaurante de ensaladas eres presionado a darle comida a la gente porque el gobierno le dice al pueblo que le dará un bono para comida, a ti te dice "no te preocupes, yo te pagaré por lo que ésta gente consuma, a todos les tienes que poner poquita lechuga, poquitos jitomates pero por lo menos 200 gr. de carne" y a la hora de hacer las cuentas te dice "no, yo te pago la lechuga y la mitad de los jitomates, la carne corre por tu cuenta" y resulta que el 90% de tu clientela viene de gobierno ¿Crees que con lo que cobres del 10% de tus clientes de la carne te alcanza para pagar el otro 90? ¿Y con eso mismo te alcanza para pagar el 50% de los jitomates? ¿Para hacerlo no tendrías que elevar demasiado tus precios y entonces perder a la clientela por eso mismo? ¿A final de cuentas no terminarías por tronar tu negocio por no poder mantenerlo? ¿Verdad que es absurdo? ¿Entonces por qué pretenden hacerlo con los servicios de salud?

Siento romper el corazón de muchos rosa-pensadores, pero nadie vive de la filantropía, y no estoy a favor de un consumismo salvaje ni de un capitalismo salvaje, simplemente que no somos una nación donde la filantropía pueda ser sustentada porque en mucho, tenemos alma de cangrejos, y quien no entienda, que busque la anécdota de los cangrejos mexicanos.

Muchos son los necesitados en México, muchísimos, pero me queda claro que las medidas populistas no son la panacea para éste país, desgraciadamente ésto son cuestiones que involucran la idiosincrasia, la corrupción, la envidia. la pereza y la negligencia ¿No sería mejor que en lugar de dar valecitos y pagar mal a las instituciones les bajaran el sueldo a las vacas sagradas para fin de poner más camas, contratar más personal y mejorar las instalaciones? ¿No sería mejor que el dinero que se gastan los laboratorios en llevar a desayunar, comer y cenar a los médicos a costosos restaurantes (porque oh sí, lo hacen y muchos no lo saben) con éste diner se hiciera un fondo para programas de gobierno donde se redujeran los costos de los medicamentos o se surtieran en mayor cantidad? ¿No sería mejor que se dedicaran a poner gente que trabaje y menos trámites burocráticos para dar una mejor atención? ¡Claro que lo sería! Pero es mucho mejor que la gente escuche que les van a regalar aunque sea un vale pinche que no podrán cambiar porque necesitarán hacer trámites de más de un mes, para cuando su receta haya caducado, que ponerse a trabajar realmente y demostrar las intenciones con hechos.

Nuestros políticos no van a cambiar, nuestro pueblo tampoco, lo triste es que los políticos salen del pueblo y mientras sigamos educando a nuestros hijos que todo lo merecemos sin trabajar y que cuando tengamos un poco más de poder debemos aprovecharlo para hacer nuestra voluntad en las vacas del vecino, seguiremos teniendo el mismo gobierno mediocre, con las mismas propuestas que ahorcan a los profesionistas, que con el mismo cinismo se siguen burlando del pueblo porque nadie está dispuesto a trabajar por algo mejor.

Piénsenle, échenle coco para ver por quién van a votar y acuérdense, las ayuditas no salen de las arcas del gobierno, sino de su flaco y arrugado bolsillo.

Abur.














jueves, 3 de mayo de 2012

Del primero de ti...

Tengo ganas...
Que me abraces por la espalda
Que me beses donde el alba
Amanece por detrás de mis rodillas
Donde tu silencio y el mío
Se confunden en distantes agonías.

Somos...
Cosmonautas...
Avecillas voladoras con deseos de trascender...
Como abejas,
Como dulces,
Como casas de arena y miel...

Y mis suspiros;
Como mi alma
Casi cristalinos,
No te ocultan intención alguna
No la tristeza, no el amor
No el deseo, no el hastío,
Ni siquiera la decepción...

Y los sueños
Donde clavo mis uñas, golosas, en tus hombros
Y me despiertas estertores colosales
Donde tus manos viajan por los linderos de mi cuerpo,
Dejando marcas, líneas
Senderos y zurcos...
 Y me vuelvo una y de ti
Ansia y angustia y deseo y hambre...

Todo alrededor mío es silencio
Todo son miradas
Todo es eso que te he dicho
Y todo es aquello que tú te callas
Aquello que ambos sabemos y que no esbozamos
Porque ahí donde volteas tus ojos, silente...
Te espero, a penas atrás unos pasos...

Soy solamente...
El eco vacío de mi carne trémula,
El palpitar acelerado de tu corazón veleidoso,
El recuerdo de una lluvia que enfría y calienta,
Y el reverberar deliberado de tu voz profunda
Que desde lo lejos pronuncia quedamente mi nombre...
...Mi nombre...



Mayo de 2012


Toros, toreros y taurófilos

Buenas, mis queridos pececitos!!!! El día de hoy no escribo yo, les comparto un artículo de José de la Colina que no sólo me ha fascinado, sino que comparte mi visión, espero les guste... y si no se joden porque es mi blog y ya lo subí! xD  Besos a todos!!!!

Toros, toreros y taurófilos

Octubre 28, 2008

La lidia de toros, se dice, tiene nobilísimo origen: viene de los antiguos ritos religiosos mediterráneos que fueron trasplantados a la Península Ibérica luego sobrenombrada, qué coincidencia, “la Piel de Toro”. Al comienzo el juego taurino estuvo reservado a la nobleza, pero durante el reinado de los Borbones adquirió un carácter más popular, antes de caer en lo populachero. Ya no fue sólo cosa de “caballeros”, sino que comenzó a ejecutarse a pie y el torero se convirtió en un profesional, es decir: un evasor de las profesiones respetables empezó a cobrar por hacer desplantes y monerías ante la bestia y “el respetable”. (El toreo fue realmente espectáculo de masas y ha llenado a reventar las plazas donde se perpetra. Se dice que en la ciudad de México el “coso” principal, la Plaza México, tiene capacidad para 45,000 almas, aunque sólo en la hipótesis, harto aventurada, de que se pueda contar un alma por cada aficionado). Cuando la lidia fue encajonada en normas técnicas fijas, en la segunda mitad del siglo XVIII, un tal José Delgado,alias “Pepeíllo”, escribió un pedantuelo tratado de tauromaquia. Por entonces el ritual taurino se dividía en tres partes: de picade banderillas y de matar, y las cualidades más requeridas eran parar,templar y mandar. Durante esa época “clásica” empezaron los toreros a usar seudónimos ridículos como “Lagartijo”, “Guerrita”, “Frascuelo”, “Bombita”; y la manía se ha extendido en el tiempo y en la geografía taurómaca, de modo que ha habido apodos tan pintureros como “Caleserito de Sevilla” y “Manolete”, o tan petulantes como el “Indio Grande”, el “Califa de León”, el “Orfebre Tapatío”, el “Faraón de Texcoco”, y aun tan repelentes como “Cagancho”, apodo que es una verdadera apoteosis fecal (y más vale no menearlo).

Hoy la fiesta taurina se sobrevive como una patética vieja goyesca que aún intenta seducir con la mueca del esqueleto apenas revestido de pellejo. Cuando vi por la televisión (canal 11) un programa dedicado a “toros y toreros” casi no creí que eso aún existía. El toreo va del coso a la fosa. Y la decadencia viene de largo tiempo: ya desde el tercer cuarto del siglo XIX don José Barbadillo comprobaba melancólicamente que la Fiesta “no es, hogaño, sino la burla de sus pasadas grandezas, y no hay hombre otrora apasionado por sus glorias que no maldiga del amaneramiento y la presunción de los que apenas se pueden llamar varones y se pavonean con la triste irrisión de sus figuras mujeriles, convirtiéndose en lamentables contrahechuras de la varonía y el donaire que antaño brindaron viril gozo a nuestros abuelos.” (Que conste: el señor Barbadillo era un intenso aficionado, pero también un hombre lúcido.)
En nuestro “hogaño” la cosa es aún peor. La Fiesta, como llaman a la tauromaquia con fanfarrona, fútil y faroleante F, hace mucho que se ha vuelto un show ramplón para llenar con cualquier cosa el coso y la tarde del domingo. “El arte del toreo”, dicen algunos, y, para probar que efectivamente lo es, aducen que lo honraron artistas como Goya, Gutiérrez Solana y Picasso, por sólo dar tres casos celebérrimos. Pero no habría que confundirse entre lo que es el arte mismo y lo que es meramente materia, motivo o tema del arte. Pues nadie diría que el bombardeo de Guernica sea un hecho artístico porque haya motivado una de las geniales obras picassianas. Por lo demás, en los grabados de la Tauromaquia de Goya, hay una atmósfera de pesadilla, un difuso malestar, un ambiente sonámbulo, tal como el pintor supo ver la España negra que (decía don Antonio Machado) “ora y embiste, cuando se digna usar de la cabeza”. Los pintores kitsch Romero de Torres y Ruano Llopis, queriendo mostrar la belleza del toreo, sólo lograron evidenciar la vulgaridad vistosa, la cursilería centelleante, el gallináceo colorido, la inelegante música (esos pomposos y machorros pasodobles) y la gestualidad relamida de la Fiesta. ¿Y qué decir de las páginas inmortales que “inspiró” el toreo, desde los bonitos versos de García Lorca y Alberti a las buenas prosas de José Bergamín, Ernest Hemingway o Michel Leiris? ¡Vaya! Si el toreo ha motivado páginas admirables, también lo han hecho los diluvios, masacres, asesinatos, guerras y monstruosidades diversas, pues, como más o menos dijo un ilustre antiguo, “los males de la humanidad ocurren para que los poetas tengan algo que cantar”. En todo caso, si Rabelais y Quevedo y Joyce y Henry Miller lograron hacer música verbal de las más bajas funciones fisiológicas, nada se opone a que la esencial bajeza y la amanerada vulgaridad de la tauromaquia sean “redimidas” por la literatura y el arte. La vocación de la poesía es nutrirse de lo prosaico. “Tú me das fango y yo te devuelvo oro”, decía un poeta inolvidable... cuyo nombre no recuerdo ahora.

Quienes han pretendido ensalzar el espíritu trágico y poético de la tauromaquia como “graciosa huída” y “apasionada entrega”, o sus valores plásticos, o su grandeza ritual, no han podido ocultar la gratuidad, el vacío moral, la ridiculez de las corridas. El espectáculo de un hombre (dizque “punto más alto de la escala animal”, “ser racional”, “caña pensante”, etcétera) envuelto en algo parecido a la cortina de pomponcitos de su tía, y con purpurina y dorada chatarra, y medias rosadas o violetas, destacando el trasero ceñido por femenil seda para hacer monerías y gestos de bailarina narcisista ante un animal realmente noble y estatuario, que no entiende de valentonadas y pizpiriterías, tal espectáculo, lejos de tener solemne grandeza, sólo delata la pobretería y la locura humanas. Los toreros, actores de un tramposo juego con la muerte, engolosinados con sus propios ademanes relamidos, irrisoriamente imitan la danza de las tontuelas avestruces ballerinas inmortalizadas por Walt Disney en Fantasía. Vestido y adornado como un travestí, el “mataor” se menea mujerilmente ante el toro, coquetea con la cornamenta doblemente fálica y huye de la embestida con la gracia de una virgen loca que, ¡ay, tú!, como que quiere y no quiere ser violada sobre la arena. Es la comedia de la vacuidad y la cursilería del hombre frente a la verdad concreta y la aristocracia verdadera de la bestia que va a ser sacrificada. Es la abyecta farsa de una chabacana simulación de la hombría contra el franco, oscuro, señorial instinto animal. Cuando el torero pone las banderillas o se dispone matar (esa jactancia es llamada “la hora de la verdad”), parecería que los papeles se han invertido y que el torero asumiría una seria virilidad, pero lo hace cobardemente frente un hermoso enemigo enteramente solo en todo el ruedo, en toda la plaza. Es decir: cuando el torero desafía a un animal mareado, desangrado, arrancado de su medio natural, sometido a un ritual ajeno, rodeado montoneramente de hombres multitudinarios, más la cuadrilla y los picadores cómplices (que no se exponen ellos, sino a sus caballos), es difícil imaginar más impunidad, alevosía y ventaja de parte de la “humanidad”. (El torero, graciosillo y melodramático, cuenta con miles de cómplices a su lado. El toro está solo. Heroicamente solo, bello y trágico. Esa bestia cuadrúpeda es el único honorable protagonista del drama.)

Me ha ocurrido tres veces ir a ver la Fiesta, invitado (o más bien casi arrastrado) por amigos que participaban en la complicidad de “la afición”, y en una de esas veces supe, para mi eterno asombro, que había yo tenido el privilegio de asistir a una sublime corrida. El ajetreo de mamarrachos chispeantes, su “partir plaza” meneando el trasero ceñido de seda rosa, la monotonía de la acción llena de momentos muertos, y sobre todo la actitud de los aficionados aglomerados en torno a esa pachanga sangrienta, y su gritería y el postizo tono “calé” (y ya lo “calé”, en sí, es muy postizo), me suscitaban la náusea o la risa. Cada espectador taurino se cree un pequeño Nerón en el circo dominguero, pero resulta ser, por interpósita persona, un numeroso fanfarrón que bravuconea ante el toro y alevosamente lo asesina.
Habría que escribir sobre la Fiesta un libro justiciero y titularlo De la Tauromaquia, o de la Innobleza del Hombre ante la Noble Bestia.

José de la Colina